Trump activa “la mayor redada migratoria en la historia de EE.UU.”
Vierne5. / Internacionales. / Noticias.
Siete gráficos que revelan quiénes son los migrantes indocumentados en la mira de su plan de deportación masiva

Por el equipo internacional de Vierne5 | Corresponsalía en Washington D.C.
El gobierno del presidente Donald Trump ha lanzado una ofensiva migratoria sin precedentes. El objetivo es claro y, según sus propias palabras, “contundente”: deportar a un millón de migrantes indocumentados, dando prioridad a aquellos con antecedentes criminales. Pero lo que se perfila como “el mayor operativo de deportación en la historia de Estados Unidos” tiene matices que merecen ser observados con detenimiento.
De acuerdo con datos oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), hasta julio del año pasado, 662.566 extranjeros con antecedentes penales estaban registrados en las bases de datos migratorias. Muchos de ellos ya han cumplido penas o están en procesos administrativos, pero la lupa del gobierno no se detiene allí. En realidad, la nueva política amplía el rango y afecta a una población mucho más amplia: la de los migrantes sin un camino legal claro hacia la residencia permanente.
¿Quiénes son los deportables?
Según un reciente estudio del Migration Policy Institute, en Estados Unidos hay más de 11 millones de inmigrantes indocumentados, la mayoría con años —incluso décadas— de residencia en el país. Muchos tienen hijos nacidos en suelo estadounidense, pagan impuestos, trabajan legalmente con permisos temporales y se integran activamente a sus comunidades.
Pero el nuevo enfoque de la administración Trump no distingue entre quienes representan un peligro público y quienes simplemente no tienen papeles.
Los siete gráficos claves que acompañan este reportaje muestran que:
- México y Centroamérica lideran el origen de los migrantes indocumentados, aunque también hay miles de venezolanos, haitianos, colombianos y cubanos bajo amenaza.
- Un alto porcentaje trabaja en servicios esenciales, como agricultura, construcción, limpieza, salud y cuidado de ancianos.
- Cerca del 60% lleva más de 10 años viviendo en EE.UU.
- Más del 45% de los hogares indocumentados tienen al menos un hijo ciudadano estadounidense.
- El 20% tiene estudios universitarios y más del 65% habla inglés con fluidez.
- Sólo el 7% de los indocumentados tiene antecedentes criminales graves.
- Más de 700.000 personas están en espera de regularización bajo solicitudes de asilo, TPS o parole humanitario.
Una política sin reforma migratoria de fondo
El gran dilema que rodea este operativo es que se ejecuta sobre un sistema migratorio que no ha sido reformado en casi cuatro décadas. Estados Unidos sigue utilizando mecanismos obsoletos para decidir quién puede quedarse y quién no, mientras se multiplican las narrativas de “peligro” sin matices ni distinciones.
El problema de fondo, según expertos, es la falta de rutas legales claras para la permanencia, incluso para quienes huyen de dictaduras, guerras o crisis humanitarias, como es el caso de cientos de miles de venezolanos. Con la revocatoria del parole humanitario y la amenaza de suspender el TPS, la situación se agrava aún más.
¿Un mensaje político o un plan de seguridad?
Detrás de este megaplán de deportación está también el telón de fondo político. Trump necesita demostrar mano dura migratoria para consolidar su base electoral, en un año marcado por tensiones globales, desafíos económicos y una creciente ola de populismo internacional.
Desde Vierne5, decimos con firmeza: la seguridad nacional no se construye con expulsiones masivas ni con criminalización colectiva. La verdadera solución debe pasar por un debate serio, honesto y urgente sobre la reforma migratoria estructural que tanto necesita Estados Unidos y, sobre todo, que respete los derechos humanos y la dignidad de quienes buscan un futuro mejor.
Mientras eso no ocurra, miles de familias seguirán viviendo bajo la sombra de la incertidumbre, el miedo y la injusticia.
Vierne5. / Internacionales. / Noticias.

