Se burlan del entrenamiento con el que Venezuela pretende “enfrentar” a Estados Unidos
Vierne5 / Si los videos que circulan en redes sobre las jornadas de instrucción para civiles son ciertos y con los que se pretende mostrar el músculo defensivo de Venezuela para un eventual enfrentamiento con Estados Unidos, el efecto ha sido precisamente lo contrario.
La fragilidad de las personas que aparecen en las imágenes recibiendo adiestramiento ha provocado incluso la burla de Trump: «ULTRASECRETO: Hemos sorprendido a la milicia venezolana en entrenamiento. ¡Una amenaza muy seria!», escribió el mandatario republicano en su red Truth Social, junto a imágenes de varias mujeres civiles en plena lección militar, entre gritos y risas de los espectadores.
«Las milicias bolivarianas siempre han sido un instrumento de organización política más que de ‘defensa’ real, pero tiene sus raíces en el concepto del comunismo del ‘pueblo en armas’, y de que la defensa de la ‘revolución’ es un acto popular”, dijo la cadena de noticias DW, de Europa en un análisis.
“El hecho de que algunas personas de barrios marginalizados consideradas ‘leales’ a la revolución hayan recibido armas y un poquito de capacitación, más ideológica que militar, probablemente crea más riesgos de violencia en sus barrios que un factor real en la defensa de su pueblo”, comentó a DW Evan Ellis, investigador de estudios latinoamericanos en la Escuela Superior de Guerra del Ejército de Estados Unidos.
¿Cuántos son?, se preguntan.
El chavismo da a entender que son muchos, pero la cifra real nadie la conoce. El mecanismo para enrolarlos se relata de forma anónima desde Venezuela: «Como el sistema laboral está destruido, las presiones y las coacciones provienen de las instancias comunales. El jefe de cuadra, que a su vez distribuye la comida que se reparte, llama a la gente, la visita…, esta coacción cara a cara tiene un efecto para inscribirse. Se trata de gente mayormente muy, muy pobre. Hay un porcentaje de personas que no está allí libremente”, señala el experto.
Agrega que los barrios más pobres de Venezuela siempre fueron, siempre, el bastión político del chavismo, pero, afectados también por la situación económica. De esas zonas salieron muchos de los emigrantes que abandonaron el país en los últimos tiempos, y quienes quedan en ellos, las personas más frágiles, participan en los juegos de guerra ordenados por Maduro. “Está por verse si realmente se verían en la necesidad de participar en el hipotético caso de un ataque de Estados Unidos”, precisa.
«Veo poco probable una ‘invasión’ u ‘ocupación’ por parte de los Estados Unidos en la que fuerzas populares leales a Maduro tengan que hacer resistencia popular. No solo es que la gran mayoría de venezolanos daría la bienvenida a cualquiera que les librara del régimen corrupto, económicamente desastroso y opresivo de Maduro… sino, más importante, el tipo de acción militar probablemente contemplada sería rápida, precisa y de duración breve. Sobre estas milicias, se planearía hacer todo lo posible para evitar ancianos con fusiles, con el fin de no tener bajas innecesarias en la población civil”, subraya Ellis.
Mientras, la vida cotidiana desde que Estados Unidos iniciara su operación cerca de Venezuela sigue su curso. «Hay inquietud, hay expectativa…. Pero se habla poco de ese tema, solo se comenta con gente con la que tengas mucha confianza, porque Venezuela ha pasado a tener unos niveles de represión inéditos, algo documentado en un reciente informe de Naciones Unidas”, dijo a DW el politólogo Andrés Cañizález».

