Primero el «Delcygate», ahora PDVSA: los escándalos de corrupción que enlazan a España y Venezuela
Vierne5. / Editorial.
Es hora de que la justicia española exponga la verdad y tome medidas contundentes contra la corrupción que afecta a ambos países

Los escándalos de corrupción que involucran a España y Venezuela no cesan. Al conocido «Delcygate», que ha ocasionado al gobierno de Pedro Sánchez una crisis reputacional y la exigencia de dimisión por parte de los conservadores, se suma ahora el inicio de un juicio contra un exembajador español en Venezuela.
Y no es cualquiera; se trata nada más y nada menos que de quien fuera embajador durante el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Raúl Morodo, quien enfrentará un juicio por la supuesta defraudación fiscal de las ganancias de casi 4,5 millones de euros que obtuvo su hijo de sus negocios con PDVSA, la petrolera estatal venezolana.
Estos acontecimientos ponen en evidencia cómo los lazos entre el socialismo español y el socialismo venezolano han dado pie a prácticas corruptas que perjudican a ambas naciones. Del socialismo español vinculado al venezolano no sale nada bueno. Es imperativo que la justicia española —que, a diferencia de la venezolana, no está supeditada al Ejecutivo— exponga todo lo que se ha intentado ocultar e imparta justicia de manera ejemplar.
El «Delcygate» ya había levantado serias dudas sobre la transparencia y la ética en las relaciones entre ambos gobiernos. Ahora, con este nuevo caso, se refuerza la percepción de que existe una red de corrupción que trasciende fronteras y que opera bajo el amparo de figuras políticas de alto nivel. Es inaceptable que mientras los ciudadanos de a pie enfrentan dificultades económicas y sociales, algunos se enriquezcan a costa del erario público y de operaciones ilícitas.
En nuestra opinión, estos casos deberían ser vinculantes para ser juzgados por la justicia internacional. La magnitud y el carácter transnacional de estos delitos requieren una respuesta coordinada que garantice que los culpables no queden impunes. Hacemos un llamado a las autoridades competentes, tanto en España como en el ámbito internacional, para que se aboquen a este tema y tomen las medidas necesarias.
Es momento de poner fin a la complicidad y a la tolerancia frente a la corrupción. Los gobiernos corruptos no solo empobrecen a sus ciudadanos económicamente, sino que también erosionan la confianza en las instituciones y debilitan la democracia. Es hora de salir de una vez por todas de estos gobiernos que se enriquecen a costa de su autoridad nacional, mientras el pueblo sufre las consecuencias de su mala gestión y deshonestidad.
La justicia española tiene ahora la oportunidad de demostrar su independencia y su compromiso con el Estado de derecho. Al llevar adelante este juicio con transparencia y rigor, enviará un mensaje claro de que la corrupción no será tolerada, sin importar quién esté involucrado. Esto no solo beneficiará a España, sino que también servirá como ejemplo para otros países que enfrentan desafíos similares.
Desde Vierne5, exigimos claridad, justicia y responsabilidad. Los ciudadanos merecemos líderes que trabajen por el bien común y no por intereses personales o de grupos. La lucha contra la corrupción es tarea de todos, y no descansaremos hasta ver que se haga justicia.
Victor Julio Escalona
Editor.

