Maduro y su desesperación: el Esequibo como última carta de negociación
Vierne5. / Editorial.
El régimen busca oxígeno mientras la presión internacional crece

Dejando de lado el “pequeño detalle” de que el Esequibo es y ha sido siempre parte de Venezuela, hay algo que debe quedar claro: Chávez y Maduro han sido los peores traidores a esta histórica reclamación. Le dieron la espalda a la soberanía nacional cuando prefirieron sus negocios turbios con Guyana y con las corporaciones petroleras, y ahora, cuando sienten que el poder se les escurre entre los dedos, recurren al viejo truco de la amenaza nacionalista para desviar la atención.
El anuncio de Donald Trump sobre la cancelación de las licencias a Chevron ha dejado a Maduro en estado de pánico. No es coincidencia que, inmediatamente después de este anuncio, el régimen intensificara su represión enviando a sus esbirros a la casa de María Corina Machado y lanzara una gigantesca campaña en redes sociales para convencer a los venezolanos de que la medida de Trump no es tan grave.
📌 Pero la cereza del pastel ha sido su movida más arriesgada hasta ahora: enviar un patrullero de la Armada venezolana a las aguas donde opera ExxonMobil.
¿Cuál es el verdadero juego de Maduro?
Con esta maniobra, Maduro intenta enviarle un mensaje a Trump: “A diferencia de Zelenski, yo sí tengo cartas para negociar”. La realidad es que el dictador está apostando a un nuevo chantaje geopolítico, intentando vender la imagen de que podría desestabilizar la región y provocar un conflicto en el Caribe si no recibe lo que quiere.
Pero aquí hay una gran diferencia: nadie le cree a Maduro.
🔹 Maduro no tiene capacidad militar real para enfrentarse ni a Guyana ni a sus aliados internacionales.
🔹 Maduro no puede darse el lujo de una confrontación directa que podría terminar de sellar su salida del poder.
🔹 Maduro es un experto en manipular, pero pésimo en ejecutar cuando se trata de confrontar de verdad a actores internacionales.
Un perro que ladra, pero no muerde
La historia ha demostrado que Maduro es un déspota despiadado solo hacia adentro. En el ámbito internacional, es un cachorro que tiembla ante las potencias reales. Reprime con brutalidad a su propia gente, persigue, tortura y encarcela a la disidencia, pero en el exterior, su único lenguaje es el de la sumisión.
Es la misma estrategia que ha copiado de su mentor, Vladimir Putin. Ser un tirano dentro de sus fronteras y un mendigo fuera de ellas.
🔹 Cuando la comunidad internacional lo presiona, Maduro retrocede.
🔹 Cuando necesita financiamiento, Maduro negocia con los mismos países que dice despreciar.
🔹 Cuando las sanciones lo asfixian, Maduro clama por “diálogo” y “diplomacia”.
Pero esta vez, su margen de maniobra se reduce peligrosamente. La cancelación de las licencias petroleras no solo golpea su economía, sino que también le corta el flujo de dinero que mantiene su estructura de poder corrupta y criminal.
La gran ironía del chavismo: creatividad destructiva
Desde esta tribuna nos preguntamos: ¿qué pasaría si Maduro y su cúpula pusieran su creatividad al servicio del desarrollo de Venezuela?
La inteligencia del régimen para mentir, reprimir y manipular es impresionante. Si usaran ese mismo ingenio para levantar al país, atraer inversiones legítimas y reconstruir el aparato productivo nacional, Venezuela sería hoy una potencia.
Pero no. Toda su capacidad está enfocada en mantenerse en el poder a cualquier costo.
Mientras los venezolanos siguen huyendo en masa, mientras la pobreza y la miseria azotan al país, ellos se concentran en fabricar amenazas ficticias, en victimizarse, en jugar al estratega de guerra cuando lo único que han demostrado es cobardía y sumisión en el escenario internacional.
Venezuela necesita un liderazgo que realmente defienda sus intereses
Los venezolanos están cansados de manipulaciones. No necesitamos un gobierno que utilice el Esequibo como un show mediático para distraer la crisis, sino un liderazgo que defienda el país con hechos y no con palabras vacías.
Venezuela merece:
✅ Un gobierno que luche realmente por su soberanía y no use la causa nacionalista como un instrumento político.
✅ Un liderazgo que enfrente la corrupción en lugar de enriquecerse con el saqueo de la nación.
✅ Un país con oportunidades reales donde su gente no tenga que huir buscando un futuro digno.
Maduro y su cúpula han demostrado una y otra vez que no les interesa gobernar para los venezolanos. Solo les interesa perpetuarse en el poder, llenarse los bolsillos y comprar impunidad internacional.
Lo que está en juego no es solo la licencia de Chevron. Lo que está en juego es el futuro de una nación secuestrada por un régimen que ya no tiene nada que ofrecer, excepto más miseria, más represión y más mentiras.
Vierne5. / Editorial
Victor Julio Escalona
Editor

