La “Patria” en venta: Monómeros, el nuevo capítulo del cinismo de la «revolución» de Maduro
Vierne5. / Editorial.

Durante años, el régimen de Maduro ha utilizado Monómeros como símbolo de soberanía y resistencia, una “joya de la corona” que enarbolaban en sus discursos sobre nacionalismo.
Sin embargo, la narrativa ha cambiado drásticamente. Hoy, la empresa que era baluarte de la “Patria” está en venta, y el único freno que queda es el presidente colombiano, Gustavo Petro, quien, en un movimiento sorprendente, envió una carta pública para expresar su oposición a la venta y alertar sobre el destino de la compañía. Este giro, además de dejar en evidencia contradicciones, abre una lista de preguntas que interpelan la transparencia y el patriotismo de los dirigentes venezolanos.

Gustavo Petro se mostró categórico en su rechazo: la empresa Monómeros, dijo, no debería venderse. Pero, si el líder colombiano se opone a esta transacción, ¿por qué no trató el asunto directamente con su “colega” y aliado? La carta enviada, lejos de ser una llamada al entendimiento, tiene toda la intención de exponer una decisión que considera inaceptable. En este caso, más que aliados, Petro parece mostrarse como una barrera inesperada para Maduro.
Pero eso no es todo. La carta revela también que el encargado de esta venta no es otro que Alex Saab, el mismo Saab conocido en las esferas internacionales como un personaje oscuro, con vínculos turbios y rodeado de sospechas. Un colombiano encargado de privatizar, con Maduro apoyando la transacción en silencio, mientras que Petro, su compatriota, intenta frenarla desde fuera. ¿No debería ser una función de la Asamblea Nacional de Venezuela, como representante del pueblo, controlar y fiscalizar este tipo de negociaciones? En teoría, sí. Pero la realidad es otra: el Parlamento venezolano, hoy en día, parece demasiado ocupado en satisfacer las órdenes del Ejecutivo, redactando leyes que protejan al régimen, mientras el contralor actúa solo cuando se trata de deshabilitar a opositores.
Las preguntas sin respuesta
Los interrogantes en torno a esta venta parecen infinitos. ¿Qué pretende hacer Maduro con los 300 millones de dólares? ¿A quién se le venderá Monómeros realmente? ¿Dónde está el contralor para monitorear esta operación, que en cualquier otra circunstancia calificaría como “traición a la patria” según los mismos discursos del régimen? Y la FANB, ¿dónde queda la «defensa de la soberanía» que tanto profesan?
El dolor que no se olvida
Y, como si no fuera suficiente, mientras el régimen negocia sus propias ganancias, familias venezolanas viven el drama de tener a sus seres queridos como presos políticos en condiciones infrahumanas. Madres y familiares siguen sufriendo, separados por un sistema que no duda en ensañarse con quienes considera una amenaza. Alex Saab, con su posición privilegiada como ministro, recibe toda la protección de un sistema corrupto, mientras miles de ciudadanos son olvidados y maltratados.
Este episodio deja claro una vez más que, en la Venezuela de Maduro, la “revolución” no es más que una excusa para la destrucción, el cinismo y la ganancia propia.
Victor Julio Escalona
Editor.

