La Burbuja Política Venezolana
Vierne5.- Leandro Rodríguez Linárez.
Mucho se habla de la burbuja económica en el país, la intempestiva inyección de ingentes
cantidades de divisas en el comercio venezolano que promueven la proliferación de
bodegones, bingos, ventas de autos, farmacias, etc. sin que se sepa el origen de esos fondos.
Aunque el régimen diga lo contrario, avivan la inflación, continúa su indetenible rumbo en un
país totalmente improductivo, sin control, sin banco central.
Así, la política también atraviesa su peor momento. El régimen ha edificado una oposición
falsa, la inefable “Alianza Democrática”, cuya misión es atacar al interinato, las sanciones y
participar electoreramente en cada “elección” desde que el chavismo fuera
castigado/desconocido por la comunidad internacional como consecuencia de haber fracturado
el hilo constitucional y democrático. El régimen premia a sus aliados con prebendas, como
alcaldías y gobernaciones que, al final de cuentas, el castrismo venezolano continúa
controlando.
Lo propio ocurre con los famosos diálogos, desde 2001 éstos han servido únicamente para que
los líderes del socialismo del SXXI superen coyunturas especialmente críticas. Los faraónicos
esfuerzos y sacrificios de los venezolanos, que incluyen vidas humanas, han sido traicionados
por posteriores diálogos y elecciones donde el régimen siempre obtiene lo que planifica.
Hoy en Venezuela no hay política, pues la realidad se encuentra muy alejada de su práctica,
solo prevalece el régimen castrista por encima de todo, por encima del interés nacional. Las
prioridades del chavismo se imponen a trocha y mocha, por eso Barina ha dejado un inmenso
despecho en el alma de los demócratas venezolanos, Garrido en lugar de encabezar la lucha
por nuestra segunda independencia ha decidido reconocer a Maduro, decisión inútil ya que de
igual forma fue impuesto un protector y han despojado a la gobernación de facultades,
competencias y recursos constitucionales. La gran interrogante ¿Garrido hubiese ganado sí en
campaña hubiese dicho reconocería a Maduro? Pues no.
Sencillamente, el país no obtendrá jamás resultados favorables mientras se continúe fingiendo
una normalidad inexistente, mientras se continúe efectuando sacrilegios con instituciones
democráticas como el voto, diálogos, presuntos acuerdos. Mientras la política se siga forzando
innaturalmente a esos terrenos Venezuela día a día empeorará irremediablemente.
La violencia institucionalizada es el sustento del chavismo, controla a real placer las
instituciones, armas y recursos del Estado, mantiene cautiva a una población pacífica, amante
de la paz, que aún no supera la traición a sus dolorosos esfuerzos.
Asimismo, el chavismo oxigena su retención en el poder a través de sus aliados
internacionales, todos regímenes antidemocráticos como la altisonante Rusia, la discreta
China, la irreverente Turquía, la inhumana Cuba, entre otros.
Hoy la luz de la libertad se encuentra casi extinta, a nivel de milagro, por tal motivo el éxodo de
venezolanos se acentúa, alternativa que día a día se complica ante la imposición de visas y
férreos controles contra los venezolanos por parte de una comunidad internacional no
preparada para asumir la inmensa cantidad de inmigrantes, sobre todo, cuando el virus chino
trastabilló las economías del planeta.
Sin embargo, así como pudo haber sido Barinas, la retención del poder del chavismo es en
extremo inestable, temeroso de episodios sobrevenidos, más es lo que teme que lo que lo hace
fuerte. Internamente en el país es amo y señor, internacionalmente no. En similar fórmula, no
proporcional, se encuentra el cuestionado interinato de Juan Guaidó, inútil dentro de
Venezuela, pero con importante influencia fuera de nuestras fronteras. Sí algo tiene
certidumbre en Venezuela es la incertidumbre. @leandrotango

