Hacia una nueva Venezuela basada en el Republicanismo Liberal…

Vierne5:
Editorial.
Venezuela se encuentra en una situación crítica que ha afectado a todos sus ciudadanos. La polarización política, la corrupción, la falta de libertades y la degradación de la economía han creado un ambiente hostil que ha impedido el desarrollo del país. Sin embargo, es hora de dejar atrás la desesperanza y trabajar juntos para construir una nueva Venezuela basada en los principios del Republicanismo Liberal.
El Republicanismo Liberal es una doctrina política que defiende la libertad individual, la propiedad privada, el libre mercado y la limitación del poder del gobierno. Es una alternativa al populismo tanto de izquierda como de derecha que solo ha llevado al país a la pobreza y a la miseria.
Como bien dijo Simón Bolívar, hemos vivido dominados por el engaño y es hora de luchar por tener los tres derechos fundamentales: el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la búsqueda de nuestra propia felicidad. Esto implica necesariamente la reorganización del sistema político, judicial y penal para que sean poderes independientes bien definidos sin amañanamientos de ninguna especie.
La democracia descansa sobre el respeto a las normas constitucionales, pero el Tribunal Supremo de Justicia las deforma a través de las interpretaciones a favor del gobierno. Es necesario limitar el poder del gobernante y garantizar la libertad económica y la propiedad privada. Solo así podremos crear un nuevo sentido común entre todos los venezolanos, donde la palabra e idea de «LIBERTAD» reemplace el de la igualdad.
Es hora de acabar con el populismo hostil de izquierda y de derecha que está destruyendo nuestra patria. Venezuela no está destruida por quienes le han hecho mal, sino por todos aquellos que solo observan y no hacen nada. Debemos refundar la nación y eliminar todos los poderes presidencialistas para promover una nueva constituyente que garantice la independencia, neutralidad y modernización de nuestros órganos policiales, militares, guardia nacional y toda la policía en general.
Todos los sectores y gremios del país deben incorporarse a la lucha nacional y sentir que la lucha no es de los partidos políticos ni de cúpulas. El triunfo de la libertad siempre ha sido obra de minorías y un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos e comprometidos puede cambiar el mundo.
La más tenue luz puede con la inmensa oscuridad y es hora de que todos participemos en la batalla intelectual. El cambio está en nuestras manos y debemos avanzar hacia adelante. Nadie puede permanecer indiferente, la lucha dependerá de todos nosotros. Si estamos de acuerdo en colocar a nuestra NACIÓN por encima de los partidos e ideologías políticas, debemos seguir la doctrina del Republicanismo Liberal, hacer una revolución liberal y eliminar el populismo reinante y destructivo en nuestra patria. ¡Los tenemos rodeados!
Victor Julio Escalona.

