Entre la soga y el abismo: La jzquierda global y el caso Maduro
Vierne5/La Voz del Lector:
Mientras el régimen pierde apoyo, las voces internacionales se alzan demandando transparencia. Desde España hasta México, el llamado es unánime: ¡Publiquen las actas!

El escenario político en Venezuela se ha convertido en un verdadero microcosmo de la tensión que vive la izquierda global respecto a los regímenes autoritarios que, en teoría, comparten su ideología.
Lo ocurrido recientemente en Venezuela ha colocado a los gobiernos de izquierda en una posición cada vez más insostenible, forzándolos a distanciarse de Nicolás Maduro, cuya defensa se torna indefendible día tras día.
Maduro, en su desesperación por mantenerse en el poder, no solo ha pretendido usurpar la voluntad electoral, sino que ha intensificado la represión y la violencia contra aquellos que osan desafiarlo. La comunidad internacional, incluyendo líderes y organizaciones que históricamente han simpatizado con movimientos de izquierda, ahora exige cuentas claras y transparentes.
Los cancilleres de países como España y México han hecho un llamado público para que se publiquen las actas electorales, un gesto que subraya la seriedad de la situación. Gabriel Boric, presidente de Chile, ha expresado sin titubeos su convicción sobre la existencia de un fraude electoral, y el Centro Carter ha desmentido las acusaciones de hackeo que el régimen usó como excusa para justificar la no publicación de resultados.
En un intento patético por mantener la fachada, el régimen organizó un teatro en el tribunal controlado por el PSUV, esperando demandar al opositor Edmundo González lo que no se atreven a exigirle a Amoroso: la presentación de las actas. Sin embargo, la mención de «la soga en casa del ahorcado» por parte de los representantes opositores Rosales y Calzadilla, fue un golpe certero que exasperó a los apologistas del régimen presentes en la sala, revelando la verdadera naturaleza de la discusión y dejando en evidencia la falta de base legal y moral de las acusaciones del gobierno.
Este episodio no solo profundiza el aislamiento internacional de Maduro, sino que también erosiona cualquier vestigio de credibilidad que le pudiera quedar a su gobierno. Los gobiernos de izquierda, presionados por la evidencia y la opinión pública internacional, se encuentran en una disyuntiva crítica: seguir apoyando a un tirano o defender los principios democráticos que aseguran la dignidad y los derechos de los pueblos. El dilema es grande, y las consecuencias de sus decisiones resonarán en la política global por años.
Vierne5./

