Cabello y su descaro sobre las licencias petroleras: «No nos demos mala vida»
Vierne5. / Editorial.
La cúpula del narcoestado minimiza la decisión de Trump porque el petróleo no es su negocio principal

En su acostumbrada soberbia, Diosdado Cabello ha salido a restarle importancia a la revocación de las licencias petroleras que la administración de Joe Biden otorgó en su momento a Chevron y otras empresas estadounidenses para operar en Venezuela. Con su cínica expresión de “No nos demos mala vida”, el número dos del chavismo deja claro que a la dictadura le tiene sin cuidado la decisión de Washington.
Pero, ¿por qué tanto desinterés por la pérdida de lo que antes vendían como un «gran logro»?
Porque la verdad es que la gran fuente de ingresos del régimen de Maduro no es el petróleo, sino el narcotráfico, el contrabando de oro y la alianza con el crimen organizado internacional.
Chevron era solo una lonja del pastel
Desde esta tribuna lo decimos sin rodeos: el petróleo en Venezuela ya no es el gran negocio del chavismo. Lo que les quitaron con la revocación de las licencias es solo una mínima parte del botín que manejan.
La verdadera maquinaria de dinero del régimen está en el tráfico de drogas, el oro de sangre del Arco Minero y su relación con grupos criminales internacionales.
📌 El Cartel de los Soles, dirigido por militares y altos jerarcas chavistas, maneja una estructura de narcotráfico que mueve miles de millones de dólares cada año.
📌 El ELN opera con total impunidad en la frontera colombo-venezolana, con el respaldo del régimen y la complicidad de las autoridades de ambos países.
📌 El presidente de Colombia, Gustavo Petro, un exguerrillero aliado de Maduro, ha facilitado los acuerdos con el ELN y otros grupos criminales, consolidando un narcoestado binacional.
El negocio sucio que mueve la economía paralela del chavismo
Mientras el pueblo venezolano padece hambre, miseria y apagones, la élite chavista llena sus bolsillos con dólares manchados de sangre.
Maduro y su cúpula han construido un imperio financiero basado en actividades ilícitas, que incluye:
✔️ Tráfico de drogas con destino a EE.UU. y Europa.
✔️ Venta ilegal de oro extraído con trabajo esclavo en el sur de Venezuela.
✔️ Contrabando de gasolina y alimentos a Colombia y el Caribe.
✔️ Alianzas con grupos terroristas y guerrilleros para el tráfico de armas.
En este contexto, ¿cómo va a importarles que les quiten una concesión petrolera? Para ellos, eso es apenas un negocio menor comparado con las millonarias fortunas que generan en el mercado negro.
La farsa de la «soberanía» chavista
Cada vez que el régimen se enfrenta a sanciones o medidas internacionales, se vende como víctima de un «bloqueo imperialista». Pero la realidad es que ellos mismos han hundido a Venezuela en la ruina, mientras su cúpula vive como millonarios en Dubai, Turquía y Moscú.
Cuando Diosdado dice «No nos demos mala vida», lo hace desde su vida de lujos, no desde la perspectiva de los venezolanos que no tienen agua, gas, electricidad ni acceso a medicinas.
Maduro y sus secuaces saben que si el país dependiera solo del petróleo, su régimen ya habría colapsado. Por eso han diversificado sus negocios criminales y hoy manejan una economía paralela basada en actividades ilícitas.
¿Qué hará Trump ahora?
Con la revocación de las licencias petroleras a partir del 1° de marzo, la gran pregunta es:
🔹 ¿Será esta solo la primera medida de una estrategia mayor?
🔹 ¿Habrá más sanciones y acciones directas contra el narcoestado?
Trump ya ha dejado claro que Maduro no ha cumplido con los compromisos adquiridos y que no ha seguido las reglas del juego. Si la administración estadounidense realmente quiere cerrar el cerco contra el régimen, debe golpear su negocio principal: el narcotráfico y el contrabando de oro.
Porque mientras Diosdado y sus compinches sigan manejando esas mafias, Venezuela seguirá siendo un narcoestado disfrazado de revolución.
Vierne5. / Editorial.
Victor Julio Escalona
Editor.

